domingo, 17 de abril de 2016

LA FSSPX PREPARA EL ACUERDO INMINENTE MEDIANTE CARTA INTERNA DEL P. SCHMIDBERGER A TODOS LOS MIEMBROS DE LA FRATERNIDAD

Jueves, 14 de abril de 2016




"parece haber llegado la hora de normalizar la situación de la Fraternidad"


NON POSSUMUS PUBLICA, EN EXCLUSIVA, UNA CARTA INTERNA MEDIANTE LA QUE EL P. SCHMIDBERGER (EX SUPERIOR GENERAL) ANIMA A TODOS LOS MIEMBROS DE LA FSSPX A ACEPTAR LA "NORMALIZACIÓN" DE LA FRATERNIDAD POR PARTE DE LA ROMA LIBERAL. 
NUESTROS COMENTARIOS ESTÁN EN COLOR ROJO.


CONSIDERACIONES SOBRE LA IGLESIA Y LA POSICIÓN DE LA FRATERNIDAD SAN PIO X EN ELLA

I. La Iglesia es un misterio. Es el misterio de la presencia de Dios entre nosotros, el Dios salvador, que no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. La conversión requiere nuestra colaboración.

II. La Iglesia es infalible en su naturaleza divina; pero es dirigida por personas, que pueden equivocarse e incluso cometer errores. Hay que distinguir el oficio de la persona. Esta última, permanece una cierta cantidad de tiempo en el oficio y luego sale -ya sea por la muerte u otras circunstancias-, pero el oficio permanece. Hoy el papa Francisco tiene el ministerio papal y la primacía de la autoridad. Dentro de una hora, no sabemos, podría renunciar y otro papa será elegido. Sin embargo, mientras él tenga la Sede Papal, lo reconocemos como tal y rezamos por él.
No decimos que sea un buen papa. Por el contrario, él provoca con sus ideas liberales y su obrar una gran confusión en la Iglesia. Pero cuando Cristo fundó el Papado, vio toda la serie de Papas de toda la historia de la Iglesia, incluso al papa Francisco. Y sin embargo permitió su ascenso al trono papal.
De manera análoga, Nuestro Señor estableció el Sacramento del Altar con su Presencia Real, a pesar de que previó los muchos sacrilegios en el curso de la historia.

III. Monseñor Lefebvre fundó la FSSPX en medio de estos tiempos confusos para la Iglesia. Ella está llamada a dar una nueva generación de sacerdotes para la Iglesia, para preservar el verdadero Sacrificio de la Misa y proclamar la realeza de Jesucristo en toda la sociedad, aún frente a los papas liberales y prelados que han traicionado la fe. Así que necesariamente tuvo que venir un conflicto: en 1975 la Fraternidad fue enviada al exilio. Allí no solo sobrevivió, sino que creció y se ha convertido para muchas personas es un signo de contradicción contra la destrucción de nuestros días. [Fue gracias a ese “exilio” que la FSSPX prosperó. Fue por separarse de los herejes liberales y modernistas, usurpadores de la Jerarquía católica, que la Fraternidad fructificó. Entonces, ¿para qué terminar con ese bendito “exilio”?]
Esta oposición se volvió clara para el mundo el 30 de junio de 1988 cuando por razones de necesidad, fueron consagrados cuatro obispos por Mons. Lefebvre.

IV. Sin embargo, Mons. Lefebvre siempre tuvo la convicción de buscar una solución canónica para la Fraternidad y no evitó la conversación con las autoridades romanas, que querían que diera marcha atrás. [Es verdad que Mons. Lefebvre nunca se rehusó a conversar con las autoridades romanas, puesto que las reconocía como verdaderas autoridades de la Iglesia; pero es falso que Mons. Lefebvre siempre buscó una “solución canónica para la Fraternidad”, como lo prueban sus palabras posteriores al mal paso de mayo 1988 (1)] Él continuó sus esfuerzos incluso después de las consagraciones de los obispos, a pesar de que en su realismo tenía poca esperanza de éxito. Él pidió, sirviéndose de argumentos ad hominem, que le permitieran “hacer la experiencia de la Tradición”. [Después de mayo del 88, Mons. Lefebvre abandonó para siempre esa desafortunada expresión. Tuvieron que transcurrir más de dos décadas para que ella fuera exhumada por Mons. Fellay y demás traidores acuerdistas] Él aceptó completamente el hecho de que la Fraternidad estaba en una situación excepcional [la situación excepcional de la Fraternidad consistía en mantenerse fiel a Dios en medio de la apostasía general, en mantenerse firme ante la deserción en masa de los católicos liderados por una Jerarquía liberal y por unos Papas liberales] y esto no era por culpa [¿culpa?] suya, sino de sus oponentes. La situación permaneció hasta el año 2000. Desde entonces Roma ha buscado un remedio para la situación, a veces de forma astuta, a veces con intención honesta, dependiendo quien se hiciera cargo del problema por el lado romano.

V. El declive de la Iglesia desde entonces y el simultáneo desarrollo constante de la Fraternidad, trajeron algunos obispos y cardenales que coincidían total o parcialmente, aunque no lo confesaban fácilmente. Roma fue rebajando sus demandas gradualmente y en las propuestas recientes ya no se habla de reconocer el Vaticano II ni la legitimidad del Novus Ordo Missae. Así que parece haber llegado la hora de normalizar la situación de la Fraternidad, y esto por varias razones [“Normalizar”, según el diccionario RAE, significa:"regularizar o poner en orden lo que no lo estaba". P. Schmidberger: ¿quiénes son los que no están en orden en la Iglesia: los herejes liberales y modernistas o los tradicionalistas antiliberales y antimodernistas? ¿Entonces? Entonces sólo un traidor puede pretender que los antiliberales y antimodernistas deben ser “normalizados” y que los “normales” son los liberales y los modernistas. Sólo un traidor puede considerar que la herejía liberal o modernista es la verdadera “norma” a la que todos se deben adecuar en la Iglesia de Cristo] 

l) Cualquier situación anormal tiende por sí misma a la normalización. Esto está en la naturaleza de las cosas. 
[El P. Schmidberger ha recurrido habitualmente a la falacia de la “normalización” para llevarnos al acuerdo con Roma. Al respecto, unas palabrasesclarecedoras de Mons. Faure: El P. Schmidberger me dijo una vez: “Padre, usted reconoce en todo caso que no estamos en una situación normal respecto a la Iglesia” ¿Qué quiere decir esto? “Quiere decir que debemos esforzarnos por normalizar nuestra situación y ser reintegrados a la Iglesia”. Podemos decir, imaginemos por ejemplo que una agencia de prensa vaya a hacer una entrevista a unos náufragos que están en un bote salvavidas, y les dice ¿Pero qué hace usted en una pequeña barca en medio del océano? ¿No le parece que usted se encuentra en una situación anormal?  Pero, ¿cómo regresar al navío que se hunde para tener una situación normal? Cuando el Titanic naufragó, forzosamente hubo que refugiarse en botes salvavidas. Esto hizo la Fraternidad. Frente a una situación anormal de la Iglesia la Fraternidad debió ponerse a salvo. Frente a una situación totalmente anormal, es normal encontrarse en la situación en que se encontró Mons. Lefebvre y los Tradicionalistas. Monseñor Fellay dijo en el Cor Unum 102 del 2012, que la situación ha cambiado. El principio es el de no al acuerdo práctico sin acuerdo doctrinal, pero la situación ha cambiado, por lo que tenemos que cambiar nuestra actitud respecto a Roma. Esto significa que debemos condenar mucho menos los errores de Roma, de la nueva religión, se criticará mucho menos al Vaticano. Y muchos sacerdotes acaban por convencerse que verdaderamente estamos en una situación anormal. (…) Mons. Fellay y sus colaboradores han de pensar que tienen una misión del cielo. Que es la de evitar que la bella obra de Mons. Lefebvre termine como una pequeña iglesia, como una secta cismática. Esto es completamente idiota, pues hemos recibido una buena formación y sabemos perfectamente lo que es un cisma. No se trata de esto. Y sabemos que es normal que si somos católicos, fieles de la Tradición, estemos en una situación aparentemente ilegal.]

2) No debemos perder de vista el peligro de que los fieles y algunos cofrades se acostumbren a la situación anormal y la vean como normal. La oposición aquí y allá contra la participación en el Año Santo, así como la total indiferencia por la asignación de la Jurisdicción ordinaria por el papa Francisco (nosotros siempre apelamos al estado de necesidad y hemos recurrido a la jurisdicción extraordinaria de acuerdo a la ley) está causando un gran revuelo. Si los fieles o los cofrades se sienten cómodos en esta situación de libertad respecto a la dependencia de la jerarquía, entonces esto implica una pérdida gradual del sensus ecclesiae. Nunca debemos argumentar: tenemos la sana doctrina, la verdadera misa, nuestros seminarios, prioratos y nuestros obispos, no nos falta nada.
 [Falsas razones. Contra ellas, Santa Teresa dijo esta gran verdad: “quien a Dios tiene, nada le falta”]

3) Tenemos simpatizantes y amigos entre los Obispos y Cardenales. A unos u otros les gustaría llamarnos para ayudarlos, nos darían una Iglesia e incluso nos confiarían un seminario. pero en la situación actual, esto es imposible para ellos. Estos Nicodemos 
[o cobardes, mejor dicho, porque los tiempos terribles que vivimos no están para “Nicodemos”]esperan con paciencia [a esos cobardes les vendría bien cierta dosis de ira santa en lugar de tan grandísima paciencia] una solución, además ellos personalmente nos fortalecerían las espaldas. [Dicho de otra manera: los liberales moderados protegerán a la Fraternidad de los liberales extremos. El combate ya no será contra todo liberal, como Dios manda; sino que la FSSPX se unirá a unos liberales para ser protegida de otros liberales] En cualquier caso, caerían muchas barreras que tienen los católicos fieles pero temerosos. [Como cuando con el Vaticano II, los traidores, “abriendo las puertas de la Iglesia a los nuevos aires”, suprimieron las santas barreras que evitaban que el “humo de Satanás” entrara al templo santo. Nada nuevo bajo el sol…] En los medios de comunicación y en todas partes nos dicen cismáticos o renegados o separados de la Iglesia, nos desharíamos de esto. [¡Vergüenza de ser verdaderos católicos! ¡Aflicción por lo que dicen los medios de comunicación! ¡Traidores y cobardes! ¿Es que para la Neo FSSPX estas palabras ya no valen nada?: Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y mintiendo digan todo género de mal contra vosotros por mi causaí. Regocijaos y alegraos porque vuestra recompensa será grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros. (Mt 5, 11-12).]

4) En los próximos años, necesitaremos urgentemente nuevos obispos. Ciertamente es posible consagrarlos sin mandato pontifical en caso de emergencia, 
[aunque la rastrera Neo FSSPX jamás se atreverá, pues eso haría imposible el acuerdo] pero si es posible consagrar obispos con el permiso de Roma, se debe pedir el permiso. [Sí, actualmente es posible que Roma autorice que sea consagrado a un Sacerdote de la FSSPX; pero lo que es imposible es que la Roma liberal y apóstata acepte que ese Sacerdote sea un verdadero antiliberal]

5) Los modernistas, los liberales y los otros enemigos de la Iglesia están muy preocupados en lo que concierne a la solución canónica para la Fraternidad. El discernimiento de los espíritus a este respecto, ¿no nos sugiere cuál es el correcto y mejor camino? [a) ¿Y acaso Francisco no es ni “modernista”, ni “liberal”, ni “enemigo de la Iglesia? b) ¿”Discernimiento de espíritus”? ¡Qué descaro! Ver nota (2)]

6) ¿Cómo la Iglesia superará esta crisis? Uno ve que en el presente estado de cosas no hay ni un destello de esperanza. En contraste, el acto oficial de reconocimiento de la Fraternidad desencadenaría una saludable agitación dentro de la Iglesia. Los buenos serían alentados, los malos sufrirían una derrota. [Increíble falta de realismo. ¿Así que debemos creer que la manzana no podrida (como muchos, todavía, en la FSSPX) sanará a una aplastante mayoría de manzanas podridas si se pone aquélla entre éstas?]

VI. Respuesta a algunas objeciones:

1) ¿Cómo podemos aspirar a un reconocimiento por el papa Francisco?

Respuesta: Ya nos hemos referido anteriormente a la necesaria distinción entre el oficio y el titular del oficio. No hay duda que el papa actual ejerce su papel establecido por Dios. [¿No hay duda? La hay, pero a diferencia de los sedevacantistas, no zanjamos la cuestión a favor de la sedevacancia] Pero todos debemos tener en mente lo que realmente fue el concilio y las consecuencias que trajo a la Iglesia: confusión, la dictadura del relativismo, lo pastoral por encima de la doctrina, amistad con los enemigos de Dios y los enemigos de la Cristiandad. Pero precisamente este es uno de los errores del concilio, el separar los efectos de la causa. Algunos se aficionaron mucho a la persona de Benedicto XVI, en lugar de poner el Oficio Papal en primer lugar y el titular en segundo lugar, y su renuncia fue como una ducha de agua fría. ¡No debemos cometer el mismo error de aficionarnos demasiado a la persona en lugar de la institución divina! [Gracias, Padre, por avisarnos acerca del peligro que hay de aficionarse excesivamente al demoledor Francisco…]
Tal vez sólo el papa Francisco sea capaz de dar este paso, por imprevisibilidad e improvisación. Los medios de comunicación tal vez lo perdonarán por haber dado este paso, pero nunca se lo hubieran perdonado a Benedicto. [¿Y a nosotros, católicos, qué nos importa lo que perdone o condene el mundo enemigo de Dios?]
En su autoritario, por no decir estilo tiránico de gobierno, él sería capaz de implementar esta medida incluso para la Resistencia. [Nueva prueba de la grave falta de realismo del P. Schmidberger]

2) ¿Pero ¿qué dirá la gente de la Resistencia?

Respuesta: No podemos orientar nuestras acciones por personas que obviamente ha perdido el sentido de Iglesia y el amor a la Iglesia en su forma concreta. Mientras tanto, ellos están peleándose entre sí. [Los antiliberales de la Resistencia, con todas sus debilidades, siguen siendo los verdaderos tradicionalistas, los auténticos herederos de Mons. Lefebvre; a los que el liberal P. Schmidberger desprecia. ¿Y a qué diremos cuando la FSSPX acepte la normalización? Pues diremos la verdad: que los acuerdistas de la FSSPX son los destructores de la obra de Mons. Lefebvre. Que son liberales y traidores]

3) En el futuro tendremos que guardar silencio sobre todos los errores actuales.

Respuesta: No guardaremos silencio, sino que señalaremos los errores por su nombre. Antes como después de la normalización. Queremos regresar del “exilio” en el cual estamos actualmente. [Si antes de la "normalización", la Neo FSSPX es ya un perro mudo y Mons. Fellay un Obispo “inofensivo” para herejes, masones y judíos, como quedó palmariamente demostrado con la vergonzosa entrevista de Conflict Zone; ¿qué será de la Neo FSSPX después de ser “normalizada”?]

4) La reputación del papa Francisco entre los católicos es tan mala, que un reconocimiento por su parte dañaría la Fraternidad más que beneficiarla.

Respuesta: Ya en el principio hicimos la diferenciación entre el oficio y la persona. Si Francisco es papa -que lo es- entonces él también tiene el primado de jurisdicción sobre la iglesia. Independientemente de si la usa para la utilidad de la Iglesia o no. Nosotros debemos seguir la vía de utilidad para la Iglesia; no orientemos nuestras acciones por la voluntad humana y Dios nos bendecirá. [Así que entre 1970 y 2012 Dios quiso una cosa, y desde el 2012 empezó a querer lo contrario…]

5) Pero esta integración de la Fraternidad en el sistema conciliar le costará su perfil, tal vez incluso su identidad.

Respuesta: Todo depende de qué tan firmes somos y quién convierte a quién. Si actuamos fuertemente, basados en la gracia de Dios, entonces nuestra situación puede ser una bendición para toda la Iglesia. ¿Dónde más podría estar la Fraternidad para que pueda realizar tal conversión? Por supuesto que no debemos contar en nuestras propias habilidades y poderes, sino en la ayuda de Dios. Pensemos en la lucha entre David y Goliat. Para esto hagamos una analogía: como cristianos nos encontramos en un mundo impío y corrupto, y necesitamos probarnos a nosotros mismos aquí. El peligro de contagio es grande; pero podemos y debemos escapar de éste con la gracia de Dios. [Presunción. La Neo FSSPX ha creído en la vieja mentira satánica de Gen 3, 4: “No moriréis”. Una mirada a las elocuentes estadísticas: según datos del Anuario Pontificio de 2015, hay 5.173 obispos en la Iglesia, contra 3 de la FSSPX (0.05%); hay 415.348 sacerdotes contra unos 600 de la FSSPX (0.1%); y hay 1254 millones de católicos, de los cuales la FSSPX no aporta más de 20.000 (0.001%). ¿Cómo alguien en su sano juicio puede pensar que la FSSPX podrá resistir a esa aplastante mayoría de liberales? Eso eso tiene un nombre: loca y suicida temeridad]
Una cosa es clara: Una nueva situación no facilitará nuestra posición así como así, sino que la complicará, pero sin embargo la hará fructificar más. [¿Seguro? ¿Por qué? ¿Le fue revelado? ¿Es una profecía?]

6) Todas las Congregaciones que se sujetaron a Roma se adaptaron al sistema conciliar o incluso perecieron.

Respuesta: Nuestra posición inicial no es la misma: En nuestro caso es Roma quien presiona por una solución y se acercó a nosotros. En otros casos, estas Fraternidades son las solicitantes, frecuentemente fueron a Roma con culpabilidad. [En un caso la víctima se acercó al león y en el otro caso el león se acercó a la víctima, pero en ambos casos la víctima se comportó estúpidamente, de modo suicida].
Además, ninguna de ellas tiene obispos, fuera de la Administración Apostólica Santo Cura de Ars de la diócesis de Campos en Brasil, donde el obispo Rifán está dispuesto a hacer cualquier compromiso. [Punto totalmente irrelevante: ¿qué podrán los 3 Obispos medio tradicionalistas medio liberales de la FSSPX contra 5.173 Obispos claramente liberales?]
Desde luego que se requiere una sólida protección por una estructura eclesial apropiada. Esto parece estar garantizado por la Prelatura Personal. [Esa será la armadura que Saúl Bergoglio dará a David Fellay, con la diferencia que éste la aceptará para su mal. La prelatura personal no es ninguna protección, como probamos acá y acá] Tal estructura no ha sido ofrecida a otra congregación. Finalmente, la objeción planteada ha sido verdadera solo en parte, con algunas excepciones en la región de habla alemana. Sin embargo, la insurgencia ha sido la vida de la FSSPX.

VII. Conclusión

Si Dios quiere ayudar a su Iglesia efectivamente, Él tiene muchos medios. [¿Quién duda de algo tan obvio?] Uno de ellos es el reconocimiento de la FSSPX por las autoridades romanas.[Pero este no es un medio de Dios para auxiliar a la Iglesia, sino un medio del demonio para seguir destruyéndola] ¿No está consagrada la Fraternidad a la Santísima Virgen, que protegerá y guiará su obra en esta nueva situación? [Lo mismo se pudo decir al inicio del Vaticano II: ¿No es esta la invencible Iglesia de Cristo, aquélla que gozará siempre de una “invicta estabilidad” (Conc. Vat. I, Denz. 1794)? ¡Vamos adelante con el acuerdo! ¡Nada hay que temer! ¡No moriréis! (Gen 3, 4)] Dignare me laudare te, Virgo sacrata; da mihi virtutem contra hostes tuos – Concédeme alabarte, Virgen Sagrada; dame fuerza contra tus enemigos.

Zaitzkofen, 19 de febrero, 2016
P. Franz Schmidberger
Rector



(1):“Muchos de los que nos han abandonado para unirse a Roma (conciliar) no comprendieron justamente lo que es el liberalismo y cómo las autoridades romanas, desde el concilio Vaticano II, están infestadas de estos errores. Si lo hubieran comprendido, hubieran huido, la hubieran evitado, se hubieran quedado con nosotros. Pero ellos no quieren creer en estos errores ¡Es grave! Porque al acercarse a estas autoridades, uno se contamina forzosamente. Estas autoridades están imbuidas (…) de los principios del liberalismo: necesariamente, ellas actúan de conformidad con su manera de pensar. Por consiguiente, cuando ellas comienzan a tener relaciones con nosotros, ellas imponen estas ideas, puesto que son las autoridades. Son las autoridades, nosotros somos los inferiores, entonces ellas nos impondrán sus ideas. Mientras ellas no se deshagan de estos errores, del liberalismo y del modernismo, no habrá medio de entenderse con ellas.” (Conferencia a seminaristas, sep. 1988).

“No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó. Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?”. Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.” (Fideliter 66, 1988). 
“No hay que sorprenderse si no llegamos a entendernos con Roma. Esto no será posible mientras que Roma no regrese a la fe en el reinado de Nuestro Señor Jesucristo… Nosotros chocamos en un punto de la fe católica.” (Fideliter 89, 1988).

“Cuando nos hacemos la pregunta de saber cuándo habrá un acuerdo con Roma, mi respuesta es simple: cuando Roma recorone a Nuestro Señor. El día en que ellos reconozcan de nuevo a Nuestro Señor como Rey de los pueblos y de las naciones, no es a nosotros a quienes ellos se unirán, sino a la Iglesia Católica en la cual permanecemos”. (Fideliter 68, 1988).

“Pero ellos nos traicionan. Dan la mano a los que demuelen la Iglesia, a los que tienen ideas modernistas y liberales y por lo tanto condenadas por la Iglesia. Por lo tanto ahora, ellos hacen el trabajo del diablo, ellos que trabajan con nosotros por el reino de Nuestro Señor y por la salvación de las almas. “Oh, siempre que se nos acuerde la buena misa, podemos dar la mano a Roma, no hay problema” ¡Mira cómo funciona! Ellos están en un callejón sin salida porque no se puede a la vez dar la mano a los modernistas y querer conservar la Tradición. Cómo quieren que se les tenga confianza a personas como éstas, que justifican la negación de Quanta Cura, de Pascendi, de las decisiones de la Comisión Bíblica, etc.” (Conferencia final del retiro sacerdotal de sep. de 1990 en Ecône).

“El Papa es más ecumenista que nunca. Todas las ideas falsas del Concilio se siguen desarrollando y reafir­mando cada vez con mayor claridad. Se ocultan cada vez menos. Es inconcebible en todo punto que podamos aceptar colaborar con semejante jerarquía. Los problemas con Roma no son en absoluto de nuestro agrado. El tener que discutir no ha sido por gusto. Lo hemos hecho por razón de principio, para guardar la fe católica. [Algunos] estaban de acuerdo con nosotros y colaboraban. Mas de pronto han abandonado el verdadero combate para aliarse con los que están destruyendo la Iglesia, so pretexto que se les concedían privilegios. Es inadmisible. De facto han abandonado el combate de la fe, y ya no pueden enfrentarse a Roma” (Fideliter 79, 1991).

“Pregunta: Pero hay Tradicionalistas que han hecho un acuerdo con Roma sin conceder nada. Respuesta: Eso es falso. Ellos han renunciado a su posibilidad de oponerse a Roma. Ellos deben permanecer silenciosos debido a los favores que se les han otorgado. Entonces, ellos comienzan a deslizarse siempre tan lentamente hasta que terminan admitiendo los errores del Vaticano II. Es una situación muy peligrosa. Tales concesiones de Roma tienen como único objetivo conseguir que los Tradicionalistas rompan con la FSPX y se sometan a Roma.” (Fideliter 79, 1991).

"Todo sacerdote que quiere permanecer católico tiene el estricto deber de separarse de esta iglesia conciliar." (De su último libro y testamento espiritual, "Itinerario Espiritual").


(2): ESTO ENSEÑABA LA FSSPX (DEL LIBRO “DEVOCIONARIO Y EJERCICIOS ESPIRITUALES”, EDITADO EN MEJORES TIEMPOS POR EL DISTRITO DE SUDAMÉRICA. LA NOTA AL TEXTO DE SAN IGNACIO CONTRADICE AL P. SCHMIDBERGER):

"REGLAS PARA SENTIR CON LA IGLESIA
352. Se deben guardar las reglas siguientes para sentir exactamente lo que debemos en la Iglesia militante.
353. Primera regla. Depuesto todo juicio (propio), debemos tener el ánimo preparado y pronto para obedecer en todo a la verdadera Esposa de Cristo Nuestro Señor, que es nuestra Santa Madre la Iglesia Jerárquica*
_______



* La “Santa Iglesia Jerárquica” es el Papa y los Obispos, cuando transmiten la fe revelada por Jesucristo. Esa es la Esposa fiel de Nuestro Señor, que tiene un solo corazón con su Esposo, ama lo que Él ama, y aborrece los errores y herejías que Él aborrece. No hay otra Iglesia y fuera de Ella es imposible salvarse. Nuestro Señor prometió que estaría con Ella, asistiéndola hasta el fin de los siglos. Pero eso no significa que debamos aceptar las nuevas doctrinas enseñadas hoy en día por Obispos y Papas imbuidos de las ideas liberales. La doctrina de la Iglesia no puede cambiar porque es divina e inmutable, Vaticano I: “El Espíritu Santo no ha sido prometido a los sucesores de Pedro para que, con su revelación, promulgaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, conservaran santamente y expusieran fielmente la revelación transmitida por los apóstoles, es decir, el depósito de la fe”. Ahora bien, el golpe maestro de Satanás en nuestros días es, precisamente, lograr difundir los principios revolucionarios dentro de la Iglesia por parte de la misma autoridad de la Iglesia, y lograr hacer condenar a quienes conservan la fe católica por aquellos mismos que debieron defenderla y propagarla (cfr Mons. Lefebvre, “El golpe maestro de Satanás”) ¡Ay de los que se dejen engañar! “Aun cuando nosotros mismos, o un ángel del Cielo, os predique un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas, 1, 9). Las reglas dadas aquí por San Ignacio serán una ayudapreciosa para discernir entre la “verdadera Esposa de Cristo” y aquellos lobos rapaces contra los cuales nos previene Nuestro Señor Jesucristo (cfr San Mateo 7, 15)."




Publicado por 











Visión Errónea

Comentarios Eleison 
por su Excelencia Richard Williamson
Número CDLVII (457)
16 de abril de 2016


Monseñor Richard Williamson


Un líder de la Fraternidad parece pensar
Que Roma la hará flotar. ¡La enterrará!

          El Padre Franz Schmidberger, antiguo Superior General de la Fraternidad de San Pío X desde 1982 hasta 1994 y actual Rector del Seminario Alemán de la Fraternidad en Zaitzkofen, Bavaria, ha puesto recientemente en circulación “Consideraciones sobre la Iglesia y la posición de la Fraternidad dentro de la Iglesia”. Promoviendo firmemente en tres páginas la aceptación por la Fraternidad de una Prelatura Personal por parte del Papa Francisco, que traería a la Fraternidad de vuelta a la Iglesia oficial bajo el Papa, el Padre Schmidberger muestra una comprensión muy inadecuada del problema en la Roma Conciliar, apenas mencionando al Vaticano II.

          Él comienza presentando a la Iglesia Católica como conteniendo elementos humanos y falibles que requirieron de Monseñor Lefebvre fundar en 1970 la FSSPX para salvar el sacerdocio, la Misa y el Reinado Social de Cristo Rey. En 1975 la FSSPX fue condenada por la Iglesia oficial pero prosperó. La consagración de cuatro obispos de la Fraternidad en 1988 manifestó la contradicción entre Roma y la FSSPX pero Monseñor todavía se esforzó, después como antes, por una solución. Desde el 2000 los Romanos, honestos o deshonestos, también buscaron una solución. Ahora en el 2016 ellos están suavizando sus demandas en cuanto a la aceptación por parte de la FSSPX del Concilio y la Nueva Misa.

          COMENTARIO: Esta es una consideración relativamente superficial del ataque totalmente radical lanzado contra la Fe y la Verdad misma por hombres de iglesia Masones durante y después del Vaticano II. El Padre Schmidberger ve meramente hombres de iglesia Romanos equivocados cuya vuelta a su sentido Católico puede ser ayudada seriamente a progresar si solamente la FSSPX fuera oficialmente reconocida. ¿Tiene él alguna idea de esa lepra de la mente modernista que la FSSPX muy probablemente contraerá, en lugar de curar, si se adentra con estos Romanos?

          En segundo lugar, el Padre Schmidberger presenta media docena de argumentos a favor de aceptar la Prelatura Personal. La FSSPX debe recobrar normalidad. No debe por su actual “exilio” perder el sentido de Iglesia. Las puertas se abrirían en Roma. La FSSPX necesita urgentemente permiso de Roma para consagrar más obispos. Un buen signo es la ansiedad de algunos modernistas con la perspectiva de la normalización de la FSSPX. Y, finalmente, ¿de qué otra manera puede la actual crisis en la Iglesia ser resuelta si no es por la FSSPX saliendo de su “exilio” y convirtiendo a los Romanos?

          COMENTARIO: ¿La FSSPX convirtiendo a estos Romanos? ¡Qué ilusión! De nuevo, el Padre Schmidberger tiene poca o ninguna idea de la profunda perversión de modernismo al cual se enfrenta. No es “normal” para los Católicos someterse a modernistas. El “exilio” no significa necesariamente perder el sentido de Iglesia. Ninguna puerta importante se abriría en Roma. La Fe no necesita obispos aprobados por modernistas. Los modernistas ansiosos son ingenuos – los modernistas reales saben que ellos convertirán a la Fraternidad y no al revés, una vez que ellos puedan cerrar la trampa. Y finalmente, la crisis de la Iglesia ciertamente no se resolverá por una engañada FSSPX uniéndose a Roma, sino solamente por Dios, cuyo brazo no es acortado por la maldad de los hombres (Isaías LIX,1).

          Finalmente, el Padre Schmidberger responde a algunas objeciones: el Papa Francisco puede no ser un buen Papa pero tiene la jurisdicción para normalizar a la FSSPX. La opinión de la “Resistencia” no importa dado que ella no tiene el sentido de Iglesia y está dividida. La FSSPX no será amordazada porque Roma “la aceptará tal cual es” (ilusión), ni tampoco perderá su identidad porque con la ayuda de Dios ella convertirá a Roma (ilusión). Ni tampoco fallará en resistir como lo hicieron todas las otras Congregaciones Tradicionales que han entrado a Roma, porque es Roma quien está rogando mientras que la FSSPX está eligiendo (ilusión) y porque la FSSPX tiene obispos resistentes (ilusión) y porque le será dada una Prelatura Personal (para traerla bajo los modernistas).

          COMENTARIO: En otras palabras, la trampa Romana estará forrada con almohadones. ¡Qué serie de ilusiones! ¡Pobre FSSPX! Recemos por la salvación de lo que todavía pueda ser salvado en ella.


          Kyrie eleison.



domingo, 10 de abril de 2016

Solución Divina

Comentarios Eleison
por su Excelencia Richard Williamson
Número CDLVI (456)
09 de abril de 2016

Monseñor Richard Williamson



Alcanzar el Cielo con 20 tildes – es poco.
Todo Católico que lo rechace está loco.

          Los últimos dos números de estos “Comentarios” concluyeron que en la confusión actual en la Iglesia Universal que desciende desde los Papas poseídos por los ideales Revolucionarios, los Católicos tienen que volverse a Dios para la propia solución de Dios, porque Él no puede abandonar las almas que no lo hayan abandonado primero a Él. Esta solución existe, no es complicada, es accesible a todos, garantiza la salvación eterna, y requiere no más que un poco de fe, de humildad y un esfuerzo. Es la Devoción al Corazón Doloroso e Inmaculado de María por la práctica de los Cinco Primeros  Sábados, con un espíritu de reparación por los insultos, blasfemias y ultrajes cometidos contra la Madre de Dios.

         ¿Por qué reparación a la Bienaventurada Virgen María? Porque Dios, conociendo desde la eternidad cuán perverso el mundo devendría hacia su final, dio a Su Madre, como San Luis Grignion de Monfort lo anticipó en el siglo 18vo, un papel maternal especial para desempeñar desde el levantamiento de la Revolución Francesa (1789) en adelante. A través del siglo 19no, ciertamente Ella pudo, por ejemplo a través de Lourdes, alcanzar a una multitud de almas que el liberalismo y el cientificismo hubieran de otra manera condenado, pero por el siglo 20mo demasiadas almas desdeñaron incluso Su cuidado maternal. Así, como Dios había dado a Su Iglesia en el siglo 17mo la Devoción a Su Sagrado Corazón, así en el siglo 20mo Él dio la Devoción al Corazón Inmaculado de Su Madre, con la advertencia a la humanidad de que ésta sería Su última dádiva antes del final del mundo. Y, considerando Él peores los insultos hacia su Madre que hacia Él mismo, entonces el desprecio de los hombres a los esfuerzos especiales de Ella para salvarlos, requería una reparación especial.

          Ella misma desde Mayo a Octubre de 1917 en Fátima, Portugal, presentó Su Corazón como el remedio para los males de la humanidad, los cuales estaban por hacerse mucho peores por el estallido de la Revolución Rusa ese mismo Octubre. Y, como el mundo se precipitó cuesta abajo en los 1920, llegó hasta el punto que hoy innumerables Católicos están aferrados a su fe solamente con la punta de sus dedos, Ella dio a toda alma un medio seguro y fácil de asegurar su salvación eterna si solamente el alma se tomara, por una vez en su vida, una pequeña molestia en Su nombre: en los cinco primeros Sábados del mes hacer sucesivamente reparación por los ultrajes contra 

1) Su Inmaculada Concepción, 
2) Su perpetua Virginidad, 
3) Su Maternidad espiritual y universal, 
4) Sus imágenes y estatuas y 
5) Los pequeños niños que el mundo de hoy impide acceder a Ella. Presione AQUÍ para ver el volante (en inglés) con detalles precisos.

          La oferta de la bienaventuranza eterna a cambio de un esfuerzo tan relativamente poco es increíble, pero como el volante lo dice, tiene sentido. Dios ha sabido desde la eternidad todo el caos cerrándose en torno a nosotros ahora que la Quinta Edad de la Iglesia está llegando a su fin. Estamos perdiendo nuestra salud, nuestras familias, nuestra libertad, nuestros países, nuestros sacerdotes, nuestros sacramentos, nuestra Iglesia, y pronto, muy posiblemente, nuestras vidas. Nuestro mundo se está hundiendo en un caos organizado por los enemigos de Dios para borrar los últimos vestigios de Él. Todo esto Él lo sabe, por supuesto, incluso la creciente dificultad para nosotros, hasta aparente imposibilidad, de llevar vidas católicas. Por consiguiente, Él nos ofrece la garantía de la salvación si nosotros hacemos solamente este pequeño esfuerzo para hacer reparación a Su Madre. Después de eso podríamos volvernos locos, ir a prisión, ir hacia la muerte, aún llegar a perder la fe, pero en el momento de la muerte tenemos la promesa de Dios que Ella estará allí con todas las gracias necesarias para la salvación. ¿Cómo puede un Católico creyente no aceptar esta oferta? Hay ciertamente sacerdotes en todas partes de la Iglesia que harán lo mejor que puedan para ayudar.


13 de Mayo de 1917 Fátima

          Pero lo menos que podemos hacer por nuestra parte es cumplir exactamente con lo que el Cielo pide, notablemente las cinco distintas intenciones de reparación, y he aquí donde el volante debe ayudar. Ya sea pidiendo una cantidad en papel al Centro de Fátima en Canadá o descargándolo, éste presenta 20 pequeños casilleros a tildar para el ascenso en diagonal desde la tormenta moderna hasta la calma Celestial. Los niños aman tildar casilleros. No hace daño a los adultos. ¡Todos a bordo para el Cielo!


         Kyrie eleison.







domingo, 3 de abril de 2016

LEGADO DE MONSEÑOR - II

Comentarios Eleison
por su Excelencia Richard Williamson
Número CDLV (455)
02 de abril de 2016


Monseñor Richard Williamson




¿Estructura o ninguna? ¿Dónde está la Fe?
¡Donde esté, allí obligado iré!

          En el 2012 los sucesores de Monseñor a la cabeza de su Fraternidad de San Pío X, habiendo fallado en comprender su postura fundamental de anteponer la Verdad católica a la Autoridad católica, afirmaron falsamente estar siguiendo su ejemplo cuando en el Capítulo General de la Fraternidad de ese verano, se dispusieron a poner de vuelta la Autoridad encima de la Verdad al abrir la puerta a algún acuerdo político y no doctrinal con los mentirosos de Roma – “El Catolicismo es Revolucionario” es una monstruosa mentira.

          Por años ya estos sucesores han difundido rumores de que el acuerdo es inminente, pero Roma los tiene donde quiere tenerlos, por su propia culpa, y se exponen a que les continúen extrayendo concesiones tales como, posiblemente, la desastrosa entrevista del 2 de Marzo concedida por el Superior General a un depredador profesional. La Roma Conciliar nunca se olvida de lo que la FSPX parece no querer recordar más – la Tradición católica y el Vaticano II son absolutamente irreconciliables.

       Sin embargo, Monseñor tuvo discípulos que no han olvidado esto. Ellos van bajo el nombre de la “Resistencia”, el cual es un movimiento más que una organización, lo cual es lógico. Aferrándose a la Verdad contra la falsa Autoridad tanto de Roma como ahora de la FSPX, cualquier autoridad interna entre ellos puede cuando mucho ser de suplencia, es decir, una autoridad anormal suplida invisiblemente por la Iglesia en caso de emergencia para la salvación de las almas. Pero tal autoridad, por la invisibilidad de su transmisión (en contraste con las ceremonias visibles por las cuales muchos tipos de autoridad entre los hombres son transmitidas), es tanto más débil y más contestable que la autoridad normal en la Iglesia, la cual desciende siempre, en última instancia, del Papa. Por consiguiente, la “Resistencia” tiene la fuerza de la Verdad pero una debilidad de Autoridad normalmente e esencial para proteger la Verdad católica.

          Seguramente, los Católicos resistentes, dentro o fuera de la Tradición, deben tomar en consideración las muchas consecuencias de esta división entre Verdad y Autoridad impuesta por el Vaticano II sobre la Iglesia entera. Estando el Pastor Supremo de Dios supremamente herido por la locura Conciliar, ¿cómo pueden las ovejas de Dios no estar supremamente dispersas (cf. Zac.XIII,7; Mt.XXVI,31)? Para no estar sufriendo, los Católicos tendrían que dejar de pertenecer a la Iglesia católica. ¿Es eso lo que quieren? Entonces los Católicos durante estos tiempos no deberían estar ni sorprendidos por traiciones ni decepcionados por divisiones. Por el momento, al Diablo le está siendo dada casi la vía libre para causar divisiones (“diabolein” en griego) y cuando todos los Católicos están luchando por la salvación eterna, las divisiones son frecuentemente amargas. Paciencia.

          Luego, de los Papas Conciliares ya no puede haber sangre vital de la verdadera Autoridad Católica fluyendo hacia las instituciones católicas, y entonces las personas católicas ya no pueden depender más de las instituciones católicas como normalmente deberían poder hacerlo. Antes bien, cualquiera de tales instituciones tiene que depender de las personas para la Verdad, como hemos visto a la FSPX dependiendo de Monseñor Lefebvre. Pero las personas sin respaldo o control institucional están siempre expuestas a ser falibles, y entonces parece imprudente esperar que cualquier agrupamiento de Católicos hoy para la Verdad vaya a atraer grandes números. Los Católicos pueden naturalmente añorar estructura, jerarquía, Superiores y obediencia, pero éstos no pueden ser fabricados de la nada. Ciertamente los remanentes son el orden del día. Paciencia.

          En conclusión, los Católicos luchando para mantener la Fe deben asumir su bien merecido castigo, renunciar a todas las ilusiones y fabricaciones humanas y rogarle en oración a Dios Todopoderoso que intervenga. Cuando suficientes almas se vuelvan a Él para Su solución en lugar de la de ellas, reconocerán que Su Providencia se las proveyó en la forma de la Devoción de los Primeros Sábados del mes para hacer reparación a Su Madre. Pues, cuando suficiente reparación sea hecha, entonces Él dará a su Vicario en la tierra la gracia de Consagrar Rusia a Su Corazón Inmaculado y entonces el orden comienza a ser restituido como Él lo prometió. Para la práctica de esa Devoción, no se pierdan el “Comentario” de la semana próxima.


          Kyrie eleison.

ACERCA DE UNA MENTIRA REITERADA

domingo, 3 de abril de 2016



De izquierda a derecha: Monseñor Faure, Mons. Dom Tomás de Aquino OSB y Mons. Williamson






"La mentira sólo es un vicio cuando obra el mal; cuando obra el bien es una gran virtud. Sed entonces más virtuosos que nunca. Es necesario mentir como un demonio, sin timidez, no por el momento, sino intrépidamente y para siempre." 

Voltaire.


Los enemigos de la Resistencia suelen repetir esta mentira, que por reiterada una y otra vez, puede resultar eficaz para engañar a algunos incautos:

Todos saben que Mons. Fellay quiere hacer un acuerdo con Roma.
¿Y los Obispos de la falsa “Resistencia”?
Mons. Williamson dice que “tomaría el primer avión a Roma”.
Mons. Faure dice que iría a Roma con Mons. Williamson.
Dom Tomás también dice que iría a Roma.
¿Entonces?
¡Entonces los cuatro están en lo mismo! ¡Los cuatro están dispuestos a ir a Roma! 
Los Obispos de la falsa “Resistencia” quieren llevarnos, aunque por caminos distintos, al mismo punto que Mons. Fellay: al acuerdo con Roma.
¡Todos son liberales! ¡Todos son traidores!


I.  MONSEÑOR WILLIAMSON

La cita está tomada de una conferencia dada por él en Post Falls, Idaho, EE.UU, en junio de 2014.

Monseñor se pregunta: ¿Puedo yo ejercer autoridad?
Y responde: -(…) En los tiempos de Monseñor Lefebvre, los sacerdotes pertenecían a la Fraternidad del Arzobispo, su propia Fraternidad. No era mi Fraternidad, yo no la fundé, nunca fui el superior -excepto en el Seminario- nunca fui el Superior. En lo que a mí concierne, mi relación con los sacerdotes [de la Resistencia] es más o menos como la relación del Arzobispo con los sacerdotes que no pertenecían a la Fraternidad: amistad, contactos, consejo, apoyo, confirmar a sus niños (eso es lo que estoy haciendo aquí), pero nada más que eso. Yo no tengo autoridad. Yo no tengo autoridad. Tengo las Ordenes que me dio el Arzobispo, pero las Ordenes no es lo mismo que Jurisdicción. Cuando el Arzobispo consagró los cuatro obispos en 1988, dijo en el sermón “no les estoy dando jurisdicción a estos cuatro, solamente les estoy dando las Ordenes”, que es la Consagración. Si hubiera pretendido darnos jurisdicción, hubiera estado creando otra Iglesia, se hubiera autonombrado Papa. El Arzobispo estaba muy consciente de lo limitado de su autoridad. Lo que hizo fue heroico, pero era muy limitado, por el hecho de que no fue autorizado por el Papa. Ahora, el Arzobispo tenía cierta medida de autoridad sobre los sacerdotes de su propia Fraternidad. Pero yo no fundé ninguna Fraternidad, si fundo una sin el permiso de Roma, estaría haciendo algo por mi cuenta. Yo no tengo autoridad. Yo no puedo tener autoridad. Amistad, consejo, contacto, apoyo: no hay problema.Autoridad: hay problema. Es un problema que proviene del Papa, yo no puedo hacer nada. En la realidad de la situación actual, vayamos de la teoría a la realidad. En la realidad, ¿pueden imaginarse que mandar a los padres Resistentes es como reunir gatos? [bromeando] ¿Pueden imaginarlo? ¿Es inimaginable? En tal caso, ¿vale la pena probar o está destinado al fracaso? Sería mejor no intentarlo, que intentar y fracasar. Algunos de ustedes pueden pensar que sería mejor intentar porque podría tener éxito. Yo no tengo la autoridad. Si… si… si… por algún milagro, el Papa Francisco me llamara la semana próxima y dijera: “Excelencia, usted y yo tenemos nuestras divergencias, pero en este momento yo lo autorizo a fundar una Fraternidad. Siga adelante por el bien de la Iglesia” “Santo Padre, ¿puedo tenerlo por escrito? ¿Le importa si voy a Roma y obtengo su firma?” “Sí, por supuesto.” “Muy bien, entonces tomaré el siguiente avión a Roma. ¡Estaré en el siguiente avión a Roma!” Pero sin eso, somos un bote sin remos. Y esta no es la solución. Entonces, en lo que llamamos el movimiento de la Resistencia, tendrán un problema de autoridad. Acostúmbrense a la idea. Pero piensen también que la autoridad es secundaria comparada con la fe. Y piensen que en el movimiento de la resistencia, en su conjunto, el movimiento de la Resistencia fue creado para la Fe. Por la Fe. Fue creada por la Fe.

Monseñor no dice que iría a Roma para hacer un acuerdo. Nadie que tenga un mínimo de honestidad intelectual puede afirmar que de las palabras citadas se puede deducir que Monseñor Williamson desea un acuerdo con Roma.

Lo que dice es que carece de jurisdicción ordinaria, lo cual es absolutamente verdadero, y que por eso no va a fundar ninguna nueva Fraternidad para organizar a la Resistencia. Agrega que fundaría una nueva Fraternidad si “por un milagro” contara con los permisos de Roma. No olvidemos que Mons. Lefebvre fundó la FSSPX con todas las autorizaciones de la Jerarquía liberal.
Se puede objetar a Monseñor que para fundar una congregación no necesita de jurisdicción ordinaria porque le basta con la jurisdicción de suplencia, pero pretender que estas palabras lo convierten en un liberal y traidor que trama un acuerdo con Roma, es claramente una mentira.


ll.  MONSEÑOR FAURE

a) SE LEE EN LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR EL ENTONCES P. FAURE EL 18 DE MARZO DE 2015:

(…)
¿Cuáles, a su juicio, deben ser las condiciones requeridas para hacer un acuerdo con Roma? -Mons. Lefebvre nos dijo que mientras no haya un cambio radical en Roma, un acuerdo es imposible, porque esas personas no son leales, y uno no puede pretender transformar a los superiores. Es el gato el que come al ratón y no el ratón el que come al gato. Un acuerdo equivaldría a entregarse en manos de los modernistas, por consiguiente, se debe rechazar absolutamente. Es imposible. Hay que esperar que Dios intervenga.
¿Puede decirnos lo que piensa de las visitas de evaluación de diversos prelados modernistas a los Seminarios de la Fraternidad? Es verdad que alguna vez Mons. Lefebvre recibió algunos prelados. ¿Cuál es la diferencia ahora?-Se trataba de visitas excepcionales en las cuales el Card. Gagnon nunca tuvo la posibilidad de defender el concilio, mientras que ahora se trata de los primeros pasos en la reintegración (de la FSSPX) a la iglesia conciliar.
¿Qué opina de un eventual reconocimiento unilateral por parte de Roma a la FSSPX?-Es una trampa.
Entre el capítulo del 2006 y la crisis iniciada el 2012, se observa un cambio de actitud de las autoridades de la FSSPX respecto de Roma. ¿A qué se debe ese cambio? -A la decisión de los superiores de reintegrase a la iglesia conciliar. Desde 1994 o 1995 se realizaron los contactos del GREC, que fueron pasos significativos hacia la reconciliación, como lo había previsto el embajador Pérol (representante de Francia en Italia), que es el inventor del levantamiento de las excomuniones (2009) y del Motu Proprio (2007). Eso debía tener como contrapartida el reconocimiento del concilio.
¿Qué haría Mons. Lefebvre en la situación actual? -Seguiría en la línea que nos indicó después de las consagraciones, descartando absolutamente la eventualidad de un acuerdo.
Si en el futuro usted fuera invitado a ir a Roma a conversar con el Papa, ¿iría?, ¿qué le diría? -En primer lugar, consultaría a todos nuestros amigos de la Resistencia. Iría con Mons. Williamson y otros excelentes sacerdotes que llevan el combate de la Resistencia con mucho valor. Y mantendría informados a todos nuestros amigos, con toda transparencia.
(…)

Es evidente que el entonces Padre Faure descarta absolutamente ir a Roma para negociar un acuerdo con los modernistas.
Es clarísimo que desecha totalmente la posibilidad de un acuerdo con la Roma liberal. 

En la última pregunta citada, dice que sí iría a Roma si fuera invitado por el Papa, porque es obvio que un Obispo católico desee oír lo que un Vicario de Cristo, por indigno que sea de tal investidura, le quiera decir; y es igualmente obvio que un Obispo anti liberal no quiera perder una oportunidad que se presente para hacer una corrección fraterna a un Papa liberal.

b) EN LA ENTREVISTA A MONS. FAURE HECHA UNA SEMANA DESPUÉS (EL 25 DE MARZO DE 2015), LEEMOS LO SIGUIENTE:

(…)
Excelencia, ¿nos puede decir algunas palabras sobre la firma del protocolo de 1988? ¿Usted estaba con Mons. Lefebvre en esos días? –(…) Pienso que cuando Mons. Lefebvre firmó ese documento tuvo un momento -muy pasajero- de debilidad, como fue el caso de Santa Juana de Arco, y, igual que ella, él escribió, después de “la peor noche de su vida” una carta de retractación al representante del Vaticano, mediante la cual quedaba anulado el protocolo. Mons. Fellay no puede valerse de ese momento de debilidad retractada para decir que está imitando la conducta de Mons. Lefebvre. “Yo he ido demasiado lejos”, diría después Mons. Lefebvre, refiriéndose a la firma del protocolo. Sobre la diplomacia y sobre sus interlocutores romanos, Mons. Lefebvre no se hacía ninguna ilusión, según queda demostrado en muchas de sus declaraciones y en la determinación nada diplomática que aparece claramente en su declaración fundamental de 1974 sobre las dos Romas: la eterna y la modernista, o las dos iglesias: la católica y la conciliar. Y Mons. Fellay, en la medida en que confunde la Roma actual, oficial, modernista con la Roma eterna; se hace infiel a la Roma eterna, maestra de la verdad. Confunde iglesia conciliar -de la cual Mons. Lefebvre tanto habló- e Iglesia Católica. Para Mons. Fellay no hay más que una sola iglesia y una sola Roma: esto es la antítesis de la postura de Mons. Lefebvre.
(...)
Sigamos con el tema del Papa. En la entrevista anterior preguntamos al Padre Faure que haría si fuera invitado al Vaticano por el Papa Francisco. Ahora le preguntamos a Monseñor Faure qué le diría a Francisco. -Ante todo, digo que tal entrevista es prácticamente imposible, ya que una condición sine qua non sería la presencia de Mons. Williamson y otros sacerdotes nuestros, siendo excluido absolutamente cualquier tipo de “negociación” en vista a un acuerdo del tipo que sea mientras, como decía Mons. Lefebvre, no exista una conversión radical de Roma aceptando, de hecho y de derecho, todas las encíclicas anteriores al Vaticano II, así como las condenas en contra del liberalismo y del modernismo que ellas contienen (…) Yo le diría al Papa: ¿a qué iglesia pertenece usted, a la Iglesia Católica o a una falsificación de la Iglesia? Su función es confirmar en la fe a sus hermanos. Le recordaría estas palabras de San Pablo: vuestra autoridad es para edificar y no para destruir (2 Cor 13, 10), para edificar y no para destruir ni disminuir la fe y la moral de los católicos. Le diría también esto, citando a Mons. lefebvre: ¿Está Usted de acuerdo con todas las grandes encíclicas anteriores a Juan XXIII y con todos los Papas hasta Pío XII inclusive? ¿Está Usted en “plena comunión” con esos Papas y con sus enseñanzas? ¿Acepta el juramento anti modernista? ¿Está a favor del Reino social de Nuestro señor Jesucristo? Si Usted no acepta la doctrina de esos predecesores suyos, es inútil hablar con Usted. Es porque somos fieles a la Roma eterna que nos vemos obligados a separarnos de la Roma modernista y liberal, actual y oficial. No es porque Ménzingen se esté dejando seducir que un Mons. Williamson o yo caeríamos en la misma trampa.
(...)

Clarísimo. ¿Así que Mons. Faure iría a Roma para hacer un acuerdo?


III.  DOM TOMÁS DE AQUINO OSB

LEEMOS EN LA ENTREVISTA DE 6 DE MARZO DE 2016:

El año pasado preguntamos a Mons. Faure que haría si fuera invitado al Vaticano por el Papa Francisco. Ahora le hacemos a Usted la misma pregunta. ¿Iría? ¿A decir qué a Francisco? -¿Ir a Roma? Sólo si fuese para preguntar si las autoridades romanas aceptan Quanta Cura, Syllabus, Pascendi, etc., pero creo que por ahora la respuesta ya fue dada y ella es negativa.

Dom Tomás, entonces, iría a Roma sólo a hacer una corrección fraterna a Francisco, no a intentar negociar algún acuerdo.


CONCLUSIÓN:

Mienten. Mienten descaradamente los enemigos de la Resistencia que ponen en plan de igualdad a un traidor acuerdista liberal como Mons. Fellay y a los tres Obispos anti liberales de la Resistencia, a quienes los herejes romanos consideran excomulgados por causa de las consagraciones episcopales “ilícitas” en las que han tomado parte, y que rechazan absolutamente toda posibilidad de acuerdo con la Roma liberal.

Esta mentira se originó entre sedevacantistas, para quienes el solo hecho de que alguien diga que aceptaría una hipotética invitación a conversar con Francisco, se juzga como sospechoso de liberalismo y de alta traición, dado que para ellos Francisco no es Papa, sino un Antipapa, el Falso Profeta apocalíptico, o hasta el mismo Anticristo.

Desde esos sectores sedevacantistas la mentira de que se trata pasó a ser lugar común entre los de la “Resistencia Pura y Dura”, esa que se caracteriza por ser “anti Williamson” y, sobre todo, por ser esencialmente farisaica.

A todos esos mentirosos les preguntamos: ¿dónde hay alguna evidencia de los contactos de estos tres Obispos con Roma en orden a un acuerdo?

***

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis ejecutar los deseos de vuestro padre. El fue homicida desde el principio y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira”.

Juan 8, 44.


Publicado por Syllabus Errorum